La Última Cena ha sobrevivido a todo tipo de peligros
La obra había causado tanto furor que tuvo que enfrentarse a muchos peligros a lo largo de los años. El primero llegaba en 1499, un año después de que estuviera terminada. El rey francés Luis XII tuvo la tentación de cortar el mural de la pared y llevárselo a su casa, algo que finalmente no hizo, pues la puntura corría el riesgo de sufrir descamación.

